Generalidades e indicaciones

Las glándulas suprarrenales son un par de órganos situados encima de cada riñón y su función es la formación de algunas hormonas para la regulación de varias funciones de nuestro cuerpo como la presión arterial, los niveles de carbohidratos entre otras cosas.

La mayoría de los tumores que surgen en las glándulas suprarrenales no son cancerosos, pero pueden formar hormonas en exceso.

Las razones para extirpar las glándulas suprarrenales son:

  • Feocromocitoma (tumor secretor de catecolaminas)
  • Síndrome de Cushing (tumor secretor de cortisol)
  • Síndrome de Conn (tumor secretor de aldosterona)
  • Adenomas no secretores pero que producen dolor
  • Tumores malignos (cancerosos)

La cirugía para extirpar la glándula suprarrenal se llama adrenalectomía y se puede realizar abierta o por laparoscopía.

Beneficios de la adrenalectomía por laparoscopía

Al realizarse por laparoscopía, la adrenalectomía es una cirugía que ofrece una rápida recuperación y poco dolor postoperatorio.

El control hormonal por medio de la adrenalectomía es muy eficaz en el caso de tumores benignos secretores. En el caso de la extirpación de tumores malignos (cáncer) la adrenalectomía ofrece un excelente control de la enfermedad, ya que se retira completamente la glándula suprarrenal con tumor y un poco de tejido graso de alrededor.

Riesgos y complicaciones

La mayoría de las personas pueden vivir con sólo una glándula suprarrenal, sin embargo, en ocasiones se requiere extirpar ambas glándulas suprarrenales, en tales casos, se necesita la administración de medicamentos para evitar una insuficiencia suprarrenal, se sugiere el manejo conjunto con un endocrinólogo para este fin.

Además de las posibles complicaciones generales de cualquier cirugía (hemorragia, daño a órganos cercanos, etc.,) durante la cirugía se puede presentar descontrol de la presión arterial, en especial cuando se realiza una adrenalectomía por feocromocitoma, una vez extirpado el feocromocitoma, la presión arterial tiende a normalizarse.

El riesgo de conversión a cirugía abierta es bajo, (<5%), esto puede ser por dificultad en la disección o extracción del tumor y se realiza para mantener la seguridad del paciente.

Alternativas a la adrenalectomía

Dependiendo de la indicación para realizar una adrenalectomía, existen otras alternativas de tratamiento, como la administración de medicamentos para controlar la secreción hormonal de los tumores; en caso de tumores que sean sospechosos de cáncer, la mejor opción es la extirpación de la glándula suprarrenal mediante cirugía.

Qué esperar de la adrenalectomía por laparoscopía

Día de la cirugía: El día de la operación llegará por la mañana al hospital en ayuno

La cirugía dura aproximadamente 2 -3 horas, sin embargo, este tiempo es variable.

La anestesia para este procedimiento es general, por lo que estará inconsciente durante la cirugía.

El dolor después de la adrenalectomía laparoscópica es mínimo y puede ser controlado efectivamente con analgésicos administrados por las venas.

Alimentación: El mismo día de la cirugía podrá comer por la tarde, no existen restricciones alimenticias, sin embargo, se recomienda una dieta balanceada.

Actividad física: El mismo día de la cirugía podrá caminar por la tarde. Es esperado sentirse un poco fatigado después de cualquier cirugía, este problema se resuelve espontáneamente a las pocas semanas después de la adrenalectomía por laparoscopía.

Estancia hospitalaria: La mayoría de los pacientes operados de adrenalectomía por laparoscopía, permanecen 2 a 3 días hospitalizados.

Heridas: La adrenalectomía por laparoscopía requiere 3 pequeñas incisiones en la espalda (cada una de 1 cm o menos), una vez que cicatrizan por completo, estas cicatrices rara vez se puede ver.

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