Generalidades e indicaciones

Cuando los tumores renales son pequeños, se encuentran en la periferia del riñón, el paciente tiene varios tumores en ambos riñones o cuando hay riesgo de que el paciente tenga insuficiencia renal crónica después de la nefrectomía total, es mejor realizar una nefrectomía parcial, en la cual solo se extirpa el tumor o una parte del riñón con la finalidad de preservar la función renal.

 

Los motivos para realizar una nefrectomía parcial son:

  • Cáncer renal de hasta 4 cm (en ocasiones se pueden extirpar tumores mas grandes)
  • Cáncer renal que se encuentra en la periferia del riñón sin invadir otras estructuras como la vena renal
  • Cáncer renal en ambos riñones
  • Pacientes con riesgo de tener insuficiencia renal crónica después de la nefrectomía total

Beneficios de la nefrectomía parcial laparoscópica

Al extirpar solo el tumor y dejar parte del riñón, se puede conservar la función renal y evitar que el paciente tenga que recibir un tratamiento sustitutivo de la función renal (diálisis peritoneal, hemodiálisis o trasplante renal). El control del cáncer con la nefrectomía parcial es excelente para tumores menores de 4 cm, incluso comparable con la nefrectomía radical, en caso de tumores mas grandes o invasión a la vena renal se prefiere realizar una nefrectomía radical.

Al realizarse por laparoscopía, la nefrectomía parcial es una cirugía que ofrece una rápida recuperación y poco dolor postoperatorio.

Riesgos y complicaciones

Las posibles complicaciones que pueden surgir al realizar una nefrectomía parcial son las mismas que pueden ocurrir en general con cualquier procedimiento quirúrgico y estas son: hemorragia, daño a órganos cercanos, reacciones a la anestesia etc. Sin embargo, estas complicaciones se presentan con poca frecuencia y se pueden resolver en su mayoría, durante la misma cirugía.

El riesgo de conversión a cirugía abierta es bajo, (<5%), esto puede ser por dificultad en la disección o hemorragia y se realiza para mantener la seguridad del paciente.

A pesar de conservar tejido renal, existe la posibilidad de requerir tratamiento sustitutivo de la función renal (diálisis peritoneal, hemodiálisis, trasplante renal) de forma temporal o permanente, se sugiere el manejo conjunto con un nefrólogo para este fin.

Alternativas a la nefrectomía parcial

Otras alternativas para controlar el cáncer renal son la nefrectomía radical, la crioablación y la ablación con radiofrecuencia.

En pacientes con cáncer renal que se encuentran muy débiles y con tumores pequeños (menores de 4 cm), se pueden quedar en vigilancia.

Qué esperar de la nefrectomía parcial laparoscópica

Día de la cirugía: El día de la operación llegará por la mañana al hospital en ayuno

La cirugía dura aproximadamente 3 – 5 horas, sin embargo, este tiempo es variable.

La anestesia para este procedimiento es general, por lo que estará inconsciente durante la cirugía.

El dolor después de la nefrectomía parcial laparoscópica es mínimo y puede ser controlado efectivamente con analgésicos intravenosos.

Alimentación: el mismo día de la cirugía podrá comer por la tarde, no existen restricciones alimenticias, sin embargo, se recomienda una dieta balanceada.

Actividad física: al día siguiente de la cirugía podrá caminar. Es esperado sentirse un poco fatigado después de cualquier cirugía, este problema se resuelve espontáneamente a las pocas semanas después de la nefrectomía parcial laparoscópica.

Estancia hospitalaria: la mayoría de los pacientes operados de nefrectomía parcial por laparoscopía, permanecen 2 a 3 días hospitalizados.

Heridas: la nefrectomía parcial laparoscópica requiere 3 pequeñas incisiones en el abdomen (cada una de 1 cm o menos), el tumor se extrae por una de estas incisiones, una vez que cicatrizan por completo, estas cicatrices rara vez se pueden ver.

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