Generalidades e indicaciones

La extracción de piedras en las vías urinarias puede llevarse a cabo mediante varias opciones de tratamiento quirúrgico. Entre estas modalidades están: la endoscopía (véase endourología), la cirugía percutánea, la cirugía abierta y la laparoscopía.

Los motivos para retirar una piedra por laparoscopía son:

  • Piedras en el riñón de gran volumen (mayor de 2 cm)
  • Piedras en el uréter de gran volumen (mayor de 2 cm)
  • Necesidad de realizar durante la misma cirugía un procedimiento reconstructivo de la pelvis renal como una pieloplastía
  • Estrechez ureteral que no permite el paso del ureteroscopio a las cavidades del riñón
  • Falla en el tratamiento endoscópico previo
  • Extracción de catéter JJ calcificado por permanencia prolongada

Beneficios de la extracción de cálculos urinarios por laparoscopía

Cuando se extraen los cálculos de las vías urinarias se previenen infecciones de orina y se evita que el riñón se dañe permanentemente.

Al realizarse por laparoscopía, la extracción de piedras renales/ureterales son cirugías que ofrecen una rápida recuperación y poco dolor postoperatorio.

En ocasiones las piedras en los riñones pueden ser muy voluminosas (coraliformes) y se requieren varias cirugías para su extracción completa, en estos casos se pueden combinar varias modalidades quirúrgicas como la laparoscopía y la endourología para lograr la limpieza total del riñón.

Si una piedra se encuentra en el uréter y ésta es de gran tamaño, es preferible extraerla por laparoscopía para evitar secuelas como la estrechez ureteral, por cirugía endoscópica prolongada.

Riesgos y complicaciones

Las posibles complicaciones que pueden surgir al realizar una pielolitotomía/ureterolitotomía son las mismas que pueden ocurrir en general con cualquier procedimiento quirúrgico y estas son: hemorragia, daño a órganos cercanos, reacciones a la anestesia etc. Sin embargo, estas complicaciones se presentan con poca frecuencia y se pueden resolver en su mayoría, durante la misma cirugía.

El riesgo de conversión a cirugía abierta es bajo, (<5%), esto puede ser por dificultad en la disección o extracción de la piedra del riñón y se realiza para mantener la seguridad del paciente.

Otro riesgo de la pielolitotomía o ureterolitotomía es que no se extraigan completamente todos los fragmentos de la piedra en una sola cirugía, esto ocurre cuando las piedras son muy grandes (coraliformes) o cuando la anatomía del riñón es muy compleja, en estos casos se recomienda completar la extracción mediante la combinación de cirugía laparoscópica, endoscópica y/o percutánea.

Alternativas a la pielolitotomía/ureterolitotomía por laparosco

La extracción de las piedras en las vías urinarias se puede realizar mediante ureteroscopía semirrígida, ureterorrenoscopía flexible (RIRS por sus siglas en inglés) fragmentando las piedras con energía láser, mediante cirugía percutánea de riñón o mediante cirugía abierta. En algunas ocasiones, las piedras son lo suficientemente pequeñas (< 4mm) para salir por las vías urinarias sin necesidad de cirugía.

Qué esperar de la pielolitotomía/ureteroscopía por laparoscopía

Día de la cirugía: El día de la operación llegará por la mañana al hospital en ayuno

La cirugía dura aproximadamente 2 -3 horas, sin embargo, este tiempo es variable.

La anestesia para este procedimiento es general, por lo que estará inconsciente durante la cirugía.

El dolor después de la pielolitotomía/ureterolitotomía por laparoscopía es mínimo y puede ser controlado efectivamente con analgésicos administrados por la vena.

Alimentación: el mismo día de la cirugía podrá comer por la tarde, no existen restricciones alimenticias, sin embargo, se recomienda una dieta balanceada.

Actividad física: el mismo día de la cirugía podrá caminar por la tarde. Es esperado sentirse un poco fatigado después de cualquier cirugía, este problema se resuelve espontáneamente a las pocas semanas después de la pielolitotomía/ureteroscopía por laparoscopía.

Estancia hospitalaria: la mayoría de los pacientes operados de nefrectomía por laparoscopía, permanecen 2 a 3 días hospitalizados.

Heridas: la nefrectomía por laparoscopía requiere 3 pequeñas incisiones en el abdomen (cada una de 1 cm o menos), una vez que cicatrizan por completo, estas cicatrices rara vez se puede ver. La piedra se extrae a través de una de estas incisiones.

Catéter: después de extraer la piedra, se inserta un catéter JJ en el uréter, el cual permanece después de la cirugía durante 6 semanas para facilitar la cicatrización uniforme de las vías urinarias, este catéter no es visible por que está en el interior del cuerpo, sin embargo, algunos pacientes perciben molestias leves como ardor al orinar, dolor leve en la espalda, hematuria (sangre en la orina) leve y urgencia miccional (deseo intenso y frecuente de orinar), el retiro de este catéter es por endoscopia y se puede realizar como procedimiento ambulatorio en un consultorio.

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