Los tumores del tracto urinario son tratables y hasta curables, siempre y cuando se realice
un tratamiento quirúrgico oportuno en la etapa temprana de la enfermedad.

Mediante cirugías de mínima invasión empleando LAPAROSCOPÍA o ENDOUROLOGÍA se pueden
extirpar tumores de los riñones, vejiga y próstata.

adrenalectomia

Adrenalectomía por laparoscopía

Las glándulas suprarrenales son un par de órganos situados encima de cada riñón y su función es la formación de algunas hormonas para la regulación de varias funciones de nuestro cuerpo como la presión arterial, los niveles de carbohidratos entre otras cosas.

nefrectomia-parcial

Nefrectomía parcial por laparoscopía

Cuando los tumores renales son pequeños, se encuentran en la periferia del riñón, el paciente tiene varios tumores en ambos riñones o cuando hay riesgo de que el paciente tenga insuficiencia renal crónica después de la nefrectomía total, es mejor realizar una nefrectomía parcial, en la cual solo se extirpa el tumor o una parte del riñón con la finalidad de preservar la función renal.

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Nefrectomía radical por laparoscopía

La cirugía para extirpar el riñón se llama nefrectomía y se puede realizar abierta o laparoscópica.

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Nefroureterectomía radical laparoscópica con resección endoscópica de rodete vesical

La nefroureterectomía con rodete vesical está indicada en los casos de cáncer urotelial del tracto urinario superior, o sea, pelvis renal y uréter. En esta cirugía se extirpa el riñón del lado afectado por el tumor, el uréter y la porción de la vejiga donde se inserta el uréter.

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Prostatectomía radical laparoscópica

La prostatectomía radical por laparoscopía comprende la extracción completa de la próstata, las vesículas seminales y la reconstrucción de las vías urinarias inferiores, uniendo nuevamente la uretra con la vejiga.